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viernes, 7 de marzo de 2014
Origen de los "culés".
martes, 4 de marzo de 2014
Recuperación de puntos del carnet de conducir.
domingo, 9 de febrero de 2014
Nueva Barcelona
Nueva Barcelona, la ciudad que los emigrantes catalanes fundaron en los Balcanes en el XVIII
En 1700, tras la muerte de Carlos II sin descendencia, las potencias europeas se disputan el trono español. Por un lado, Felipe de Anjou (Casa de los Borbones) –con el apoyo de Francia– y por otro, el archiduque Carlos (Casa de los Austrias o Casa de Habsburgo, a la que pertenecía el rey muerto) –con la coalición formada por Austria, Inglaterra, Holanda, Saboya, Prusia y Portugal–. Comenzaba la Guerra de Sucesión en 1701. El miedo a la pérdida de libertad (fueros propios) y a la instauración del absolutismo borbónico (recordemos que Felipe de Anjou era nieto de Luis XIV, el rey Sol) hacen que los territorios de la Corona de Aragón apoyen al archiduque Carlos. Tras varios años de guerra, en 1713 se firmó el Tratado de Utrech en el que se reconocía a Felipe de Anjou (Felipe V) como rey de España y de las Indias y renunciaba al trono de Francia. Pero Barcelona todavía aguantaría hasta el 11 de septiembre de 1714. Como ocurre en todas las guerras civiles, los perderos tuvieron que abandonar su hogar ante la más que probable represión por los partidarios de los Borbones. ¿Qué fue de aquellos emigrantes catalanes que tuvieron que abandonar Barcelona?
Lo más lógico y prudente fue refugiarse en territorios europeos controlados por los Habsburgo: Nápoles, Flandes, Cerdeña, Sicilia (todos ellos perdidos por la Corona española en Utrech), Austria, Hungría… Felipe V quería recuperar los territorios de la Corona española que el Tratado de Utrech había repartido entre los beligerantes de la Guerra de Sucesión y en 1733 reconquistó Nápoles y Sicilia. Los emigrantes catalanes que allí se habían refugiado tuvieron que volver a huir, esta vez a Viena. Aquel contingente que llegó a Viena estaba formado por gente sencilla y humilde, buscavidas y otros sin oficio ni beneficio. Sin recursos y sin forma de ganarse la vida, malvivían vagabundeando por las calles y las autoridades buscaron una solución para “limpiar las calles” y reubicarlos en algún lugar donde no molestasen. El lugar elegido fue un territorio pantanoso recientemente conquistado al Imperio otomano en el que hoy se sitúa Zrenjanin (a unos 70 km al norte de Belgrado, Serbia). Además de quitarse un problema, utilizaron a los catalanes para repoblar la frontera con los turcos.
Entre 1735 y 1737, financiados por el Sacro Imperio, unos mil catalanes fueron embarcados para llevarlos a su nuevo hogar a través del Danubio… allí fundaron Nueva Barcelona. Comenzaron la construcción de aquella nueva ciudad y plantaron las primeras moreras para alimentar a los gusanos de sus fábricas de seda. Pero aquel sueño de un nuevo hogar solamente duró tres años. Los enfrentamientos entre los Habsburgo y el Imperio otomano se reanudaron y la zona ocupada por los catalanes sufrió las acometidas de los turcos. Además, por si esto no fuera poco, los turcos también trajeron la peste que diezmó a la población. Los pocos que sobrevivieron abandonaron Nueva Barcelona y su rastro se perdió. En 1808 un incendio arrasó lo que quedaba de la ciudad y, a fecha de hoy, el único vestigio que queda de aquellos emigrantes catalanes son las moreras
Migas.
“Hacer buenas migas”
Se dice de las personas, animales o incluso seres humanos que congenian, concordian y hacen buena amistad, sin que para ello haya un motivo claro, lo que ahora se traduce por tener química o feeling, que si en una conversación no se usa un palabro anglosajón córrese el riesgo de privarse uno; algo que antes les sucedía con cierta frecuencia a los niños que cogían berrinches y rabiatas, pero que hoy se gestiona con llamada de socorro al defensor del menor y aquí paz y después gloria.
El origen del dicho está, evidentemente, en el plato que hace unos cuantos siglos empezaron a elaborar los pastores trashumantes con dos ingredientes básicos, hambre y pan duro, y cuya receta probablemente imitaron de los cuscuses de nuestros conquistadores musulmanes. Lo que ya no es tan sencillo determinar es el por qué las migas se asocian a la concordia y al compadreo. Hay quien sostiene que el dicho vendría a poner en valor (expresión de nuevo cuño que equivale a “bueno, yo diría que…”) lo laborioso de la preparación del plato, cuyo secreto de llegada a buen puerto está en el perfecto y trabajosísimo ligado y a la vez soltura de los ingredientes; quien dice que la pesadez del cortado tradicional del pan a navaja requería de un grupo bien avenido y de ahí vendría la cosa; y quien, como Nos, sostiene que el susodicho dicho se basa y cimienta en la solidaridad de grupo que se establece en el momento del condumio, que por tradición se ha efectuado en el movimiento de cucharada y paso atrás. Porque una cosa es decirlo sin más y otra ponerse en el corro hambriento y funcionar con el armónico automatismo que el ordenado yantar requiere. Nada fácil.
Otra posibilidad es que el dicho evocara el confeccionar el plato como mandan los cánones sin que los comensales hallaran motivo alguno de discrepancia. No parece ir por ahí los tiros porque partiendo de la esencia, que consiste en sofreír con ajos y aceite de oliva unos trozos de pan duro, previa y ligeramente humedecidos con agua, las variantes son, si no infinitas, casi. Hay migas manchegas o ruleras acompañadas de longaniza, torreznos y uvas frescas; aragonesas con chorizo, cebolla y pimentón dulce; andaluzas con matalauva, torreznos y ocasionalmente pepino, aceitunas y rábanos, que a veces se hacen dulces añadiéndoles leche o chocolate; extremeñas a base de tocino, chorizo, pimientos y sardinas; almerienses, que no son de pan sino de trigo o sémola y a las que se arriman sardinas, boquerones, bacalao, pimientos secos fritos, morcilla y chorizo, en compaña de granos de granada, rábanos, habas o ajos tiernos; viudas de Teruel, aunque con frecuencia infieles al ausente con unos taquitos de jamón; canas sorianas, con su panceta de cerdo, su leche y su azúcar; gachasmigas, que en el Jaén serrano y en el murciano Campo de Cartagena se hacen con harina en vez de pan, y se acompañan de uvas, naranjas, cebolla o aceitunas. En fin, que para que seguir si está ya claro que por ahí no vamos a ningún sitio… así que otro día hablamos de las sopas de vino que Benina le prepara al moro ciego Almudena en la Misericordia de Galdos, que no viene mucho a cuento, pero que también estaban hechas de hambre y pan duro.
miércoles, 22 de enero de 2014
En política nada sucede por casualidad.
Otra entidad, las Eras del Gamonal, se personó en la causa contra ellos
En el Tribunal de Cuentas, tal y como se ha publicado hoy en el BOE, se investiga qué pasó con 19.320 euros de las subvenciones que recibió la Asociación de Asociaciones de Unidad de Gamonal y el Consejo del Barrio, muchas de ellas para la celebración de fiestas populares como Las Candelas, durante los años 2008, 2009 y 2010.
miércoles, 15 de enero de 2014
Carta a una infanta imputada.
Carta a la infanta enamorada
La bióloga y profesora asturiana Laura Serrano reflexiona sobre el futuro de Cristina de Borbón.
Querida Cristina:
Leo en los periódicos que tú y tus abogados consideráis incómoda la situación en la que te encuentras. Añaden que tú (y solo tú) consideras injusta dicha situación. Es domingo. Desayuno café con leche y una tostada con queso Philadelphia y mermelada. Mis ojos alcanzan el tamaño de los de un besugo.
Entiendo que al haber nacido de un útero real tu concepto de incomodidad e injusticia se halle un tanto desvirtuado. Mas no temáis, bella dama. Aquí están tus súbditos, siempre dispuestos a socorrerte cuando más lo necesitéis.
Yo siempre pensé que una familia real --de realeza, no de realidad--pasearía por las calles de su reino mirando a su alrededor para comprobar el estado de sus posesiones; que conocería al más mínimo detalle los sufrimientos de aquellos que pagan mensualmente para proporcionar un nivel de vida reservado, cómo no, a las castas privilegiadas.
Cuál es mi sorpresa, y mi gran chasco, al comprobar que esto no es así. Más bien al contrario.
Porque al declarar tú y tus fieles que vives una incómoda e injusta situación queda más que patente, querida, que no tienes ni repajolera idea de lo que acontece en tu bello y depauperado reino. Para muestra, un botón.
Incómodo, oh, noble infanta, es dormir en el rellano de un edificio de viviendas con tus tres hijos. Injusto es que en ese edificio se encuentre tu antiguo hogar, del que te han echado porque una estafa que nada tiene que ver contigo te ha llevado a la más incómoda, injusta y mísera de las situaciones económicas. Incómodo e injusto.
Injusto, oh, bella entre bellas, es haber vivido en este país durante veinte años y que de repente te encuentres con que no tienes acceso a los mínimos. Injusto es que tengas que pagar para que un médico te recete amoxicilina, porque el frío de las calles te ha dejado las amígdalas para el arrastre. Incómodo es depender de la caridad de las gentes que te rodean. Injusto e incómodo.
Injusto, oh, melancólica dama, es que los ahorros de toda una vida desaparezcan como por arte de magia. Injusto es que te digan que el mundo de las finanzas es arriesgado. Incómodo es tener que irte a vivir con tu hijo, su mujer y tus cuatro nietos a un piso de tres habitaciones. Injusto e incómodo.
Injusto, oh, inocente princesa, es que te embarguen la cuenta corriente por una deuda con la Seguridad Social que no llega a 3.000 euros. Injusto es ver cómo la Justicia funciona de manera diferente para gentes diferentes. Incómodo es que insulten a tu inteligencia. Injusto e incómodo.
Injusto, oh, bien alimentada y vestida damisela, es que la luz se haya convertido en un artículo de lujo, y te gotee la nariz en el salón de tu casa por miedo a no poder pagar la factura. Injusto es que nadie haya hecho nada para parar esta escalada de precios, ni para poner fin a los monopolios, ni para parar de una maldita vez esa puerta giratoria que conecta lo público con lo privado. Tener los pies fríos en tu propia casa: eso es incómodo. Injusto e incómodo.
Como verás, Alteza, los ejemplos me salen de las orejas. Podría seguir, pero me urge ir a sonarme la nariz y a ponerme unos calcetines.
Si tienes alguna duda sobre estos dos conceptos, no dudes en salir a la calle y estar en la calle (pero antes aléjate un poco de Suiza: allí no vale). Es el mejor indicador del estado de salud de tu reino.
Realmente no te deseo nada malo, solo que la Justicia demuestre que es igual para todos, como dijo tu sabio y real padre en su sabio y real discurso. Yo cuando me voy a la cama cada noche sé muy bien si he sido buena o mala. Sé perfectamente cuándo he mirado para otro lado y si he pagado o no mis impuestos, el IBI, el IGIC, el seguro autónomo, la basura, el seguro del coche, la licencia de obras y otros tantos y tantos gastos que me llegan así, de golpe, y que yo pago con la esperanza de que sufraguen, como mínimo, la atención sanitaria y la educación de mi hija.
Una cosa sí te voy a pedir, querida y encumbrada infanta: no me tomes más el pelo, ¿vale?
Laura Serrano
lunes, 6 de enero de 2014
Sube el recibo de la luz.
¿Cuanto nos costará ahora el recibo de la luz?.
- Una factura que ahora costaba 106,07 euros pasa a ser de 107,57
- A partir de las campanadas, la luz costará 0,133295 euros el KWh
El precio de la electricidad se calcula y se publica en el BOE cada trimestre. La anterior valoración, que se utilizó en las facturas de octubre a diciembre de 2013, era algo menor, de 0,130485 euros el Kwh.
Con estas cifras sobre la mesa y a punto de entrar en vigor ya el nuevo cálculo podemos saber cómo afectará la subida a una factura concreta. Usaremos, por ejemplo, la que Iberdrola está difundiendo estos días para defenderse de las críticas a la subasta eléctrica.
El Ministerio de Industria aseguró que la subida sólo supondría entre un 0,1 y un 0,2% de aumento en las facturas de familias medias con dos hijos.
Esta subida es aplicable sólo a este caso concreto. Para empezar, el precio del KWh para los clientes que cuenten con discriminación horaria es distinto, pero también está en la resolución de hoy. Además, cuánto afecte la subida al montante total depende del consumo de cada cliente.
Publicado por Eva Belmonte


