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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ciutat morta (Ciudad muerta)



El caso más grave de torturas en Barcelona, silenciado por los medios

El documental 'Ciutat Morta', premiado en el festival de San Sebastián, se ha vetado en Catalunya hasta que la presión popular ha obligado a TV3 a programar su emisión.


Una imagen del documenta 'Ciutat Morta'.
Una imagen del documenta 'Ciutat Morta'.
BARCELONA.- Hace casi nueve años que Barcelona está muerta. La mataron su alcalde, el socialista Joan Clos, su concejal de Seguridad, Jordi Hereu, la jueza instructora Carmen García Martínez y los policías urbanos Bakari Samyang y Victor Bayona. Es la tesis que sostiene Ciutat Morta, el documental que relata uno de los más graves casos de corrupción policial, judicial y política en la capital catalana y que encuentra su aval en el silencio de los medios catalanes. A pesar de haber ganado el Festival de Málaga y el premio del público en el Festival de San Sebastián, nadie en Catalunya sabía nada de esta producción. Finalmente y gracias a la presión popular a través de las redes, TV3 lo emitirá antes de que acabe enero.

La noche del 4 de febrero de 2006, la Guardia Urbana acudió a desalojar un teatro okupa en la calle Sant Pere Mes Baix, en el centro de Barcelona, donde se estaba celebrando una fiesta. Durante las cargas, empezaron a caer objetos del edificio. Una maceta impactó en la cabeza de uno de los agentes, que quedó en estado vegetal. La policía detuvo entonces a cinco personas a pie de calle y tres de ellas, de origen latinoamericano, fueron directas a la comisaría de Ciutat Vella en las Ramblas.

Allí fueron torturados Rodrigo Lanza, Juan Pintos y Álex Cisternas, según relatan los dos primeros en la cinta. La gravedad de las lesiones obligó a su traslado a urgencias. En el Hospital del Mar coincidieron con Patricia Heras, que había llegado allí por un accidente de bicicleta que había tenido con un amigo, Alfredo Pestenas, después de tomar unas copas. Uno de los policías la registró en la sala de espera y decidió detenerla junto a su compañero por un mensaje de texto sospechoso que encontró en su móvil.
Heras se suicidó en uno de sus permisos tirándose de un séptimo piso
El juicio no fue hasta 2008. Las condenas para los siete acusados oscilaron entre los tres y los cinco años. La sentencia, según Gonzalo Boye, abogado de Lanza, demostró la falsedad de los hechos: “Si de verdad fueran responsables de intento de homicidio, les habrían caído muchos más años, con esta chapuza intentan calmar los ánimos”, explica. Los tres latinoamericanos salieron en libertad porque habían cumplido los dos años de prisión preventiva que fija como máximo el Código Penal. Pero el recurso que interpusieron al Tribunal Supremo volvió a caer con todo su peso sobre ellos; el pleno agravó las penas y volvieron a prisión.

Patricia Heras entró en la cárcel tras el juicio. En abril de 2011, cuando acababa de obtener el tercer grado, se suicidó en uno de sus permisos tirándose de un séptimo piso. Apenas tres semanas después, estallaba el 15-M. Xapo Ortega y Xavier Artigas conocieron la historia en Plaza Catalunya y empezaron a trabajar en ella con la idea de producir un vídeo de 20 minutos que acabó convirtiéndose en un documental de más de dos horas.

“Durante mucho tiempo el caso del 4-F era una pintada en la pared”, relata Artigas. Cuando conocieron los detalles se quedaron impresionados. En octubre de ese año, los dos policías implicados que dieron palizas a los detenidos fueron condenados por otro caso de torturas. La víctima era Yuri Jardine, un ciudadano de Trinidad y Tobago al que Samyang y Barona torturaron en la comisaría de la Zona Franca en 2006. Jardine, hijo del cónsul de Trinidad y Tobago en Noruega, estudiaba en Barcelona y su pecado fue encararse a los policías en una discoteca cuando intentaban ligar con su amiga, acosándola, durante una noche fuera de servicio.
TV3 rechazó la coproducción cuando terminaron las grabaciones y volvieron a refutarla cuando ganaron en Málaga
Pero en el caso del 4-F, la jueza García Martínez nunca tuvo en cuenta las denuncias de los detenidos, algo que hubiera cambiado el curso de los hechos según Boye. La magistrada archivó las denuncias agregando: “Aunque vengan mil más como usted, yo voy a creer a la Policía”.

La condena a los agentes reavivó la idea del documental. Eso y las declaraciones del entonces alcalde de Barcelona, Joan Clos, que el 5 de febrero de 2006 afirmó que el agente herido había recibido en la nuca el impacto de una maceta que se lanzó desde el edificio. Esa versión, que hubiera absuelto a los condenados —detenidos a pie de calle—, cambió tiempo después. Clos se desdijo y convirtió la maceta en una piedra tirada desde el asfalto. En el juicio, cuatro peritos médicos rechazaron la hipótesis de la piedra por cómo cayó el agente. El tribunal se opuso a que el exalcalde declarara, petición que había realizado la defensa.

Tampoco tuvieron mucha suerte Ortega y Artigas al intentar recoger la versión policial y política del caso. “Los pocos guardias urbanos que nos respondieron no querían decir nada aunque estuvieran molestos”, explica Artigas. Este diario ha intentado ponerse en contacto con Joan Clos, Jordi Hereu y algún otro miembro del PSC, de la Guardia Urbana y del Ayuntamiento de Barcelona, sin éxito.

Contar la historia de las víctimas también fue tarea ardua para los directores de Metromuster, la productora de Ciutat Morta. La muerte de Heras era reciente. Cisternas, que por ser más mayor estuvo encarcelado en La Modelo, lo pasó tan mal que no quiso hablar. Pestenas, el amigo de Heras, tampoco. Ambos pidieron el indulto por su orientación sexual y aunque se trataba de casos gemelos, a él se lo otorgaron, pero a ella no. El suicidio le destrozó para siempre.

Corrupción policial

A pesar de la gravedad de los hechos, en Metromuster no tienen la sensación de haber desmontado uno de los casos más oscuros de corrupción policial en Catalunya. Más bien, la sensación es la de haber arrojado luz sobre “una práctica sistemática”, acusa Artigas. Y apunta a que el silencio, tanto de los implicados como de los medios, es un claro indicio “de que tienen algo que ocultar”.

Aunque Artigas medita que ahora los cuerpos policiales están más controlados, las palizas son “tácticas habituales”. Especialmente en la Guardia Urbana, que patrulla de noche y “tiene una forma mafiosa de tratar con lo que ellos consideran lumpen”, sostiene el cineasta. Manuel Delgado, profesor de Antropología Social en la Universidad de Barcelona, explicaba a Metromuster que en este cuerpo hubo una continuidad absoluta entre el franquismo y la democracia: “no hubo ni renovación de cargos, hasta los manuales de actuación eran los mismos”.

Amnistía Internacional publicaba en noviembre de 2007 un durísimo informe sobre la impunidad de los agentes en casos de tortura. Muchas de las investigaciones que la ONG examinó revelaban “falta de imparcialidad y objetividad”. Cargaba también contra el poder judicial, afirmando que las investigaciones de presuntos malos tratos “corren a cargo de jueces de instrucción que reciben ayuda de la policía judicial” y en algunos casos “se asigna a un agente del mismo cuerpo que los presuntos autores de los malos tratos, a la investigación de la denuncia contra ellos”.

Salvo los condenados por los GAL, todos los policías del Estado condenados por malos tratos han sido siempre indultados por el Gobierno. Artigas se pregunta retóricamente en este sentido: “¿A cuántos negros tienes que torturar hasta encontrarte con el hijo de un diplomático?”

El cambio al que apunta Artigas se observa en el caso de Ciutat Morta. El gobierno denegaba hace dos semanas el indulto a Samyang y Barona por las torturas a Jardine; por primera vez dos agentes cumplirán condena —de dos años y tres meses— por torturas, aunque entre la sentencia y la resolución del indulto no hayan tenido que entrar en prisión. Pero todavía quedan renovaciones pendientes: el diario La Directa, que ha seguido el caso desde el principio, denunciaba esta semana que los agentes, de 34 y 38 años, acaban de obtener la jubilación. Recibirán una pensión vitalicia de entre 1.600 y 1.800 euros mensuales.

El caso de la Guardia Urbana no es aislado. El informe de Amnistía Internacional pide medidas efectivas al gobierno para poner fin “a la impunidad de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley”. Artigas estima que aunque la mala fama “la llevan los Mossos”, porque en un determinado momento se instalan cámaras en las comisarías, las brutales palizas de la Guardia Urbana se producen cuando los agentes tienen la certeza de que nadie les vigila. Sus abusos sólo salen a la luz “donde hay una sociedad civil más organizada”.

La censura del documental en Catalunya

Ciutat Morta se produjo gracias a una campaña de crowdfunding con la que sus creadores obtuvieron 4.700 euros, invirtieron todos sus ratos libres durante casi dos años y contaron con el trabajo voluntario de decenas de personas. No obtuvieron subvenciones ni la oportunidad de coproducir la cinta. A pesar de las dificultades, consiguieron estrenarla invadiendo un cine abandonado de Via Laietana en junio de 2013.

Pero la noticia no apareció en ningún medio de comunicación catalán, más allá de algún titular que hablaba de la ocupación del cine y no del contenido del documental. Metromuster intentó entonces la distribución a través de festivales, cambió el título “4F, ni olvido ni perdón”, por Ciutat Morta –la mayoría de festivales exigen a las candidatas que se estrenen durante el certamen— y cosechó éxitos totalmente inesperados. Ganó el MiradasDoc de Tenerife y poco después, la Biznaga de Plata en el Festival de Málaga.

El triunfo fue tal que el festival de San Sebastián les escribió directamente pidiendo que presentaran la solicitud porque tenían la posibilidad de ser seleccionados. Tanto es así que ganaron el premio del público. Pero una vez más, ningún medio catalán se hizo eco de la noticia. A pesar de que Ciutat Morta competía en la sección Made in Spain con largometrajes como Ocho apellidos vascos, en TV3 se habló de las otras cinco producciones catalanas que se presentaban al festival, pero nunca de Ciutat Morta. Todo lo que obtuvieron fue una pequeña entrevista en la emisora 324.

“Podemos hablar de censura pura y dura”, sentencia Artigas. A pesar de mandar notas de prensa y ganar premios en los festivales más importantes del cine español, nunca tuvieron cabida en la agenda informativa. La presión, después del Festival de San Sebastián, consiguió que medios como La Vanguardia publicaran reportajes en la sección de Cultura.

El caso más flagrante fue el de TV3. La televisión pública rechazó la coproducción cuando terminaron con las grabaciones, desestimó la compra cuando finalizaron la edición y volvieron a refutarla cuando ganaron en Málaga. Con su enfado y la comunidad que han creado en las redes sociales, hicieron trending topic el hashtag #TV3censura, al que la cadena contestó con un tuit en el que aseguraba que el documental se emitiría antes de que acabara 2014.
Artigas: "El silencio, tanto de los implicados como de los medios, es un claro indicio “de que tienen algo que ocultar”
Las negociaciones posteriores con TV3 duraron tres meses en los que los directores se sintieron mareados. Antes de firmar ningún contrato, les prometieron buscar un hueco a la película en la parrilla que no encontraron hasta verano de 2015. Indignados, decidieron retomar las conversaciones con Canal +, a quienes habían rechazado. “Queríamos que la película se emitiera en una televisión pública”, defiende Artigas.

En el trascurso de esas negociaciones, Metromuster recibió la llamada de David Fernández, diputado de la CUP, que les pedía información sobre los últimos hechos para preguntar por el silencio de TV3 en una comisión de control. Todo se desencadenó a la velocidad de la luz: cuando Fernández preguntó a Eugeni Sallent, director de la Televisión de Catalunya, por el retraso en la emisión, Sallent negó cualquier contacto con la productora más allá de la primera oferta de coproducción que rechazaron. Entonces, Fernández mostró la fotocopia del tuit en el que TV3 aseguraba que la emitiría.

Además, Metromuster tenía varios correos electrónicos que demostraban los contactos y anunciaron que publicarían un vídeo en el que desmentían la negación de Sallent en el Parlament. El mismo día en que iban a publicarlo, recibieron la llamada de la cadena que, a cambio de que no publicaran el vídeo, les ofrecía firmar un contrato en 48 horas. Finalmente, Ciutat Morta se emitirá en TV3 antes del 31 de enero de 2015 y la productora recibirá 3.000 euros por su cesión.

Entre la justicia y la venganza

Cuando Artigas y Ortega empezaron a grabar el documental, le hicieron una primera entrevista a Rodrigo Lanza, en la que le preguntaron si creía en la justicia. Respondió que confiaba en una idea de justicia a nivel moral o histórico, que no se correspondía con la institucional. “En ese momento pensamos que la película hablaría de eso”, explica Artigas. Pero la entrevista no se grabó bien y la repitieron cuando Lanza ya había salido de la cárcel. Volvieron a hacerle la misma pregunta, pensando en que repetiría la respuesta. Pero no fue así.

“No sé si hay justicia, pero si la hay, no está en los juzgados. Ya ni siquiera me importa. A veces, busco venganza”, contestaba Lanza en el documental. Y Artigas coincide en que la película buscaba, como él, una venganza simbólica. Ciutat Morta quiere “escrachear a los culpables con nombres y apellidos”, sentencia Artigas. Tras conocer la condena a los agentes de policía, tiene la sensación de estar “al final de una época” y que “las cosas van a cambiar”.

Los responsables también fueron, en parte, los médicos que trataron a los detenidos. Artigas comenta que el Hospital del Mar es el cuarto centro al que llegan después de las torturas. “Es bastante probable que buscaran a un médico afín”, aclara, “trabajan con un personal que deja entrar a los policías a las revisiones médicas, algo ilegal”. “Si un médico te pregunta cómo te has hecho eso y el policía que te ha pegado la paliza está ahí, no lo vas a contar”, asegura Artigas.

A pesar de todas las trabas, Metromuster confía en que la emisión del documental en TV3 selle la historia con un final relativamente feliz. “Que llegue al mainstream, que lo vea gente normal que nunca se metería a un cine ocupado y vea cómo funciona su país”, anhela el director. Aunque la relación con la cadena pública haya sido tensa, Metromuster agradece que TV3, “que todavía tiene el estatus de medio que dice la verdad”, haya acabado contratando su emisión.

Lo que ocurra después, es territorio por abonar. Pero Artigas tiene claro que no quiere volver a trabajar en las condiciones en las que lo ha hecho: “A veces pareces un héroe por hacer una peli con 4.000 euros” constata, “y para nosotros no es nada el modelo”. No quieren volver a verse en una situación similar “porque parece que hacemos apología de la autoprecarización y no la queremos para nada”. Aunque reconoce que han llorado mucho y que el documental se convirtió en una pesadilla en algunos momentos, sonríe cuando se le pregunta si lo volvería a hacer: “Es más importante que se conozca el caso, los activistas sacamos de ahí la energía”.

 Trailer de Ciutat morta (Ciudad muerta) subtitulado en inglés (HD)

sábado, 22 de marzo de 2014

Sanciones por vender preferentes a clientes no preparados.



·         El BOE de hoy recoge 13 sanciones por infracciones de mercado
·         Pescanova deberá pagar 300.000 euros por mentir a la CNMV
La CNMV ha publicado en el BOE de hoy 13 sanciones. La más alta, de un millón de euros, es para  Banco Santander, por la venta de Participaciones Preferentes tipo X a clientes no aptos para este tipo de productos. El órgano regulador considera muy grave que la entidad no recabara la información suficiente sobre los conocimientos financieros de aquellas personas a las que vendía estas preferentes y por “graves deficiencias” al valorar su idoneidad para adquirir productos complejos.
La multa publicada hoy es firme en la vía administrativa, pero puede ser recurrida en la Audiencia Nacional y se suma a otras dos sanciones impuestas por la CNMV al Santander hace sólo unas semanas. En ese caso, por las deficiencias en la comercialización de los llamados Valores Santander, la cuantía a pagar ascendía a 16,9 millones de euros, una cifra mucho mayor.
La CNMV también publica hoy dos sanciones a Pescanova, una a la compañía (100.000 euros) y otra a su presidente, Manuel Fernández de Sousa-Faro (200.000 euros), por mentir a la CNMV. El regulador considera muy grave que, en un hecho relevante enviado el 14 de marzo de 2013, informara al órgano regulador de que el consejo de administración había aprobado por unanimidad la reestructuración de la empresa, cuando era falso. En realidad, dos de sus consejeros no aprobaron la decisión, como la propia compañía rectificó en un envío posterior a la CNMV.
Manipulación del mercado en el caso Parquesol
El boletín de hoy también recoge tres sanciones (aquí, aquí y aquí) que suman 170.000 euros a Caja Madrid Bolsa (ahora Bankia Bolsa). Las tres están relacionadas con las acciones de Parquesol. Una de ellas es por manipulación de mercado (entre 2007 y 2009), otra por la no comunicación de operaciones sospechosas (año 2007) y otra por la falta de comunicación a la CNMV de las transacciones ordenadas por Caixa Galicia (año 2008).
Relacionados con las acciones de Parquesol, también han sido multados Renta 4 (30.000 euros) y tres sanciones al Grupo San José, que acabó absorbiendo la inmobiliaria. En concreto, 120.000 euros recaen sobre el grupo, 100.000 para su inmobiliaria y 20.000 sobre Santiago Martínez Carballal. En total, las siete suman 440.000 euros.
Completan la tanda dos sanciones de 130.000 euros a Caixa Geral; dos más por manipulación de mercado en relación con las acciones de La Seda de Barcelona en 2008; y otras tres a Fiatc Seguros, que suman 210.000 euros, también por manipulación del mercado. Todas ellas, excepto la de Pescanova, son resoluciones aprobadas el pasado 16 de enero.


miércoles, 15 de enero de 2014

Carta a una infanta imputada.

Carta a la infanta enamorada

La bióloga y profesora asturiana Laura Serrano reflexiona sobre el futuro de Cristina de Borbón.

Querida Cristina:

Leo en los periódicos que tú y tus abogados consideráis incómoda la situación en la que te encuentras. Añaden que tú (y solo tú) consideras injusta dicha situación. Es domingo. Desayuno café con leche y una tostada con queso Philadelphia y mermelada. Mis ojos alcanzan el tamaño de los de un besugo.

Entiendo que al haber nacido de un útero real tu concepto de incomodidad e injusticia se halle un tanto desvirtuado. Mas no temáis, bella dama. Aquí están tus súbditos, siempre dispuestos a socorrerte cuando más lo necesitéis.

Yo siempre pensé que una familia real --de realeza, no de realidad--pasearía por las calles de su reino mirando a su alrededor para comprobar el estado de sus posesiones; que conocería al más mínimo detalle los sufrimientos de aquellos que pagan mensualmente para proporcionar un nivel de vida reservado, cómo no, a las castas privilegiadas.

Cuál es mi sorpresa, y mi gran chasco, al comprobar que esto no es así. Más bien al contrario.

Porque al declarar tú y tus fieles que vives una incómoda e injusta situación queda más que patente, querida, que no tienes ni repajolera idea de lo que acontece en tu bello y depauperado reino. Para muestra, un botón.

Incómodo, oh, noble infanta, es dormir en el rellano de un edificio de viviendas con tus tres hijos. Injusto es que en ese edificio se encuentre tu antiguo hogar, del que te han echado porque una estafa que nada tiene que ver contigo te ha llevado a la más incómoda, injusta y mísera de las situaciones económicas. Incómodo e injusto.

Injusto, oh, bella entre bellas, es haber vivido en este país durante veinte años y que de repente te encuentres con que no tienes acceso a los mínimos. Injusto es que tengas que pagar para que un médico te recete amoxicilina, porque el frío de las calles te ha dejado las amígdalas para el arrastre. Incómodo es depender de la caridad de las gentes que te rodean. Injusto e incómodo.

Injusto, oh, melancólica dama, es que los ahorros de toda una vida desaparezcan como por arte de magia. Injusto es que te digan que el mundo de las finanzas es arriesgado. Incómodo es tener que irte a vivir con tu hijo, su mujer y tus cuatro nietos a un piso de tres habitaciones. Injusto e incómodo.

Injusto, oh, inocente princesa, es que te embarguen la cuenta corriente por una deuda con la Seguridad Social que no llega a 3.000 euros. Injusto es ver cómo la Justicia funciona de manera diferente para gentes diferentes. Incómodo es que insulten a tu inteligencia. Injusto e incómodo.

Injusto, oh, bien alimentada y vestida damisela, es que la luz se haya convertido en un artículo de lujo, y te gotee la nariz en el salón de tu casa por miedo a no poder pagar la factura. Injusto es que nadie haya hecho nada para parar esta escalada de precios, ni para poner fin a los monopolios, ni para parar de una maldita vez esa puerta giratoria que conecta lo público con lo privado. Tener los pies fríos en tu propia casa: eso es incómodo. Injusto e incómodo.

Como verás, Alteza, los ejemplos me salen de las orejas. Podría seguir, pero me urge ir a sonarme la nariz y a ponerme unos calcetines.

Si tienes alguna duda sobre estos dos conceptos, no dudes en salir a la calle y estar en la calle (pero antes aléjate un poco de Suiza: allí no vale). Es el mejor indicador del estado de salud de tu reino.

Realmente no te deseo nada malo, solo que la Justicia demuestre que es igual para todos, como dijo tu sabio y real padre en su sabio y real discurso. Yo cuando me voy a la cama cada noche sé muy bien si he sido buena o mala. Sé perfectamente cuándo he mirado para otro lado y si he pagado o no mis impuestos, el IBI, el IGIC, el seguro autónomo, la basura, el seguro del coche, la licencia de obras y otros tantos y tantos gastos que me llegan así, de golpe, y que yo pago con la esperanza de que sufraguen, como mínimo, la atención sanitaria y la educación de mi hija.

Una cosa sí te voy a pedir, querida y encumbrada infanta: no me tomes más el pelo, ¿vale?

Laura Serrano

viernes, 7 de junio de 2013

La golfería corrupta sin límite

 Ni sindicatos ni patronal quieren someterse a la Ley de Transparencia


Los que viven del dinero público no quieren que se les fiscalice. Partidos, Patronal empresarial, Sindicatos y demás gentuza quieren sus cuentas opacas.



Representantes de CCOO y UGT han exigido hoy al Congreso que su sometimiento a la Ley de Transparencia no limite su “completa autonomía organizativa”, ni suponga una “injerencia de los poderes públicos” en la libertad sindical.
En una comparecencia ante la comisión parlamentaria que tramita el texto, el secretario de Estudios de CCOO, Rodolfo Benito, ha advertido de que, en el caso de las organizaciones sindicales, la obligación de “información activa” que recoge la ley debe “quedar limitada al ámbito de la gestión de los recursos públicos y de los programas de financiación pública que gestionan”.
Benito ha defendido que tampoco hay que “confundir” la obligación de los sindicatos con la de los partidos políticos ”a la hora de dar cuenta ante el conjunto de la sociedad de su financiación, su actividad y los posibles conflictos de intereses entre sus cargos y dirigentes”.
El secretario de Participación Sindical e Institucional de UGT, Frederic Monell i Lliró, ha recordado que, según la OIT, una “disposición que reserve al Gobierno el derecho de verificar los fondos sindicales es incompatible con el principio de que los sindicatos deben tener el derecho de organizar su administración y que las autoridades públicas deben abstenerse de cualquier intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio”.
La CEOE tampoco quiere
En el mismo sentido se ha expresado la patronal. La CEOE y las organizaciones empresariales que representa consideran que “no deberían ser incluidas” junto a los entes públicos en la Ley de Transparencia, ha explicado hoy en el Congreso el presidente de la Comisión de Responsabilidad Social Empresarial de la CEOE y vicepresidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro.
En su comparecencia ante la comisión parlamentaria que tramita esta ley, el representante de los empresarios ha dicho que estos son “partidarios de un control público de los ingresos públicos, pero no de un control de los ingresos privados“, y ha rechazado que sea legítima la “obtención de información de entidades privadas”.
Lázaro ha argumentado que “no tiene sentido que una entidad privada deba informar periódicamente del estado de ejecución de su presupuesto”, ni que tenga que “auditar obligatoriamente sus cuentas”, y que no le parece “pertinente que las retribuciones de los altos cargos de las organizaciones empresariales sean expuestas públicamente”.
Además, ha defendido la necesidad de un “control flexible” que permita el funcionamiento de sus 4.500 organizaciones, muchas de ellas muy pequeñas, a las que la ley impone “obligaciones formales difíciles de asumir”.

miércoles, 5 de junio de 2013

El reino de los corruptos.

¿Quiénes son los millonarios de los ERE?


Uno de los intrusos es el diputado socialista vasco Antxon Aso Martínez. Para repartirse la pasta de los españoles, los políticos siempre unidos.



Los millonarios de los ERE, muchos en millones de pesetas y una decena de imputados por ahora incluso en millones de euros, se aprovecharon de una organización muy elaborada con base central en la Junta de Andalucía para desviar dinero de las sobrecomisiones a sus bolsillos. Muchos de ellos están vinculados al PSOE, otros a las mediadoras y todos los del conjunto de los intrusos, casi siempre, al PSOE o a los sindicatos. El último intruso conocido es el diputado socialista vasco Antxon Aso Martínez.
Si añadimos el conjunto de los intrusos, esas “personas especiales”. según las mediadoras, se embolsaron en conjunto y que se sepa hasta el momento más de 18 millones de euros de manera indebida.
Uno de estos millonarios, tal vez el más destacado, es Juan Lanzas, que fue alto cargo de la UGT y de su federación de Alimentación al que la Audiencia de Sevilla ha impuesto una fianza de 450.000 euros para salir de prisión. Sólo él ingresó de la trama 2.972.943 euros, pero es que una cantidad parecida fue ingresada por su mujer. O sea, casi seis millones. Desde la puesta en marcha del negocio, adquirió 11 propiedades, seis de ellas urbanas, cinco rústicas y un apartamento en Torremolinos para sus padres (que presumían de su que hijo tenía dinero para asar una vaca). Conocido es el hecho de que su madre afirma que le metía en la cartilla semanalmente 20-25.000 euros y que su padre dijo que tenía guardado dinero “hasta pa´asar una vaca”
Antonio Albarracín, acusado de seis delitos y director general de Vitalia y su mujer, María José Marcos, que no trabajaba aunque estaba dada de alta en autónomos, ingresaron gracias al tinglado de los ERE cinco millones de euros. Pasaron de tener cuatro inmuebles en 2001 a 16 en 2011 con un valor catastral de casi 1,5 millones.
Francisco Javier Guerrero, ex director general de Trabajo, además de los regalos que recibía de Lanzas, como sus viajes gratis a Egipto y China, ingresó en sus cuentas alrededor de un millón de euros. Su mujer y su hija menor también recibieron dinero y desde el principio del negocio de los ERE, se compró cuatro inmuebles.
Enigmático es el caso de José González Mata, dueño de Uniter que aún no ha declarado porque a pesar de que Ingresó más de 1.200.000 euros junto con su esposa y adquirió 29 propiedades, Volvo y Golf, incluidos, defiende su total inocencia y dice que todas las cuentas de la Guardia Civil y la jueza están equivocadas. Tiempo tendrá de aclararlo en su próximo interrogatorio.
María Vaqué, directiva de Vitalia ha reunido un patrimonio de 60 millones de euros no se sabe qué parte procedente del tinglado de los ERE.
Jesús Bordallo, otro directivo de Vitalia, ingresó más de 1.700.00 euros y se compró cuatro inmuebles.
El abogado Carlos Leal, de Estudios Jurídicos Villasís, obtuvo más de un millón y cuatro inmuebles. Fue testaferro de un entramado societario formado por las siguientes empresas: Servicios Inmediatos de Andalucía S.L, Atrado Mensajería S.L., Conexión en Reparto S. L., y Estudios Agenciales S.L..y colocó a miembros de su familia en la trama a pesar de no tener experiencia ni formación alguna.
El último intruso, el diputado socialista Aso
El exdiputado del PSE en el Parlamento Vasco Antxon Aso Martínez aparece como beneficiario de una póliza en Morgan and Meyer, una empresa del grupo Vitalia. Aso fue “incrustado” por el ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Guerrero. Aso fue responsable de la UGT en el País Vasco.
El motivo era pagarle unos cursos de formación que había impartido para la empresa Centros para la Formación y Prevención Laboral SL (Cenforpre), donde trabajaba el exfutbolista «Pizo» Gómez, otro intruso. El propietario de esta empresa, Miguel Errecalde, contó a la Guardia Civil, que fue Guerrero el instigador
18.770,91 euros, según el informe policial conocido tras el levantamiento del secreto del sumario, habrían ido a parar a las cuentas del socialista vasco, a quien se atribuyen delitos de cohecho, blanqueo de capitales, asociación ilícita y falsedad documental. El propio Aso Martínez reconoció que como consecuencia de la operación cobraba unos 2.000 euros al mes
Desde junio de 2009 como apoderado de Cenforpre, a pesar de que su vida laboral revela que trabajó para la empresa desde enero de 2006 y entre 2001 y 2003.
Respecto al exfutbolista de Osasuna, Athletic de Bilbao y Atlético de Madrid José Antonio Gómez Romón, Pizo Gómez, se baraja el cobro de una póliza de 491.424 euros del “fondo de reptiles” por unos cursos sobre riesgos laborales que en realidad nunca impartió la empresa Cenforpre.
Consejeros y “señores del sur”
El dinero que salía de la Junta para el pago de las prejubilaciones de los ERE y que se contrataba por vía de mediadoras, se regaba, bajo la forma de sobrecomisiones, sobre todo, en dos de ellas: la consultora Vitalia, que se embolsó más de 21 millones en los expedientes que gestionó (según El País porque El Mundo lo cifra en 30) y Uniter, que se quedó con más de 13 millones. A estas alturas, la Guardia Civil hace responsable del pago de estas sobrecomisiones a los exconsejeros socialistas José Antonio Viera y Antonio Fernández como “superiores jerárquicos” del ex director general Javier Guerrero.
En el punto de mira de la instrucción, además de los ex consejeros, están los conocidos como ”señores del Sur“, a los que según se ha comprobado desde que se levantó el secreto del sumario, fueron a parar 400.000 euros. Los “señores del Sur” eran aquellos que tenían poder para decidir cómo y de qué comisiones se trataba y con qué mediadoras se contrataba.
Cuando la Guardia Civil comenzó a investigar, se destruyó el dominio desde el que el ex director comercial de Vitalia, Antonio Albarracín intercambiaba correos con Guerrero. Respecto al dueño de Uniter, José González Mata dice el informe policial: “Pacta directamente con la Junta las sobrecomisiones que recibe (…) parte de este dinero se habría desviado para pagar servicios de terceras personas, entre ellas el despacho de abogados Villasís, Juan Lanzas, organizaciones sindicales y el propio Guerrero”. Creen además que era “conocedor y colaborador en la inclusión de intrusos en los expedientes”.
Un indicio del caso conduce a subvenciones a diferentes empresas que tenían un único destino, una “repetidísima” cuenta bancaria que era el destino final de muchas de las ayudas directas concedidas a empresa si bien sus titulares no han sido identificados. Al parecer, estas ayudas directas a empresas no existieron y el dinero fue aprovechado por miembros de la trama corrupta identificada por la Guardia Civil para desviar fondos.
La Junta detectó otras cuentas bancarias con graves sospechas de esconder pagos y cobros turbios. Una de ellas es Below Marko, cuyo apoderado fue Juan María González, hermano del expresidente Felipe González. Otras dos, Enoworld y Corchos Higuera, están vinculadas a Ángel Rodríguez de la Borbolla, hermano del expresidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla, y Producciones Barataria, firma de Beatriz Pérez, hermana de la exdelegada de Medio Ambiente de la Junta Pilar Pérez. La Junta pidió por ello la imputación de Borbolla.
Según un empleado del BBVA, había una cuenta “habitual” en los casos de subvenciones anticipadas que según El País era a la que se dirigía el dinero de las subvenciones de manera mecánica. Así consta un correo electrónico: “Un empleado de BBVA le comunica a Javier Guerrero (…) que la cuenta de ingreso será la habitual en los casos de las subvenciones anticipadas”. Es decir, existía una cuenta en la que acababan ciertas subvenciones de manera mecánica.

martes, 4 de junio de 2013

“Mi hijo tiene dinero ‘pa asar’ una vaca”

La madre de Lanzas: “Mi hijo tiene dinero ‘pa asar’ una vaca”


Mientras 11.000 niños andaluces van al cole sin desayunar, los de los ERE tenían hasta 'pa asar' una vaca.

También se jactaba de que “su Juan le metía dinero en su cuenta todas las semanas, en cantidades de entre 20.000 y 25.000 euros”



Los padres del exsindicalista Juan Lanzas se tomaron a broma la llegada de la Guardia Civil para registrar su finca en Jaén en busca del dinero del conseguidor de los ERE, que a los pocos días fue enviado a prisión.
Según informa ABC, cuando la Unidad Central Operativa de Delincuencia Económica de la Guardia Civil acudió a su domicilio de Albanchez de Mágina en Jaén, Ángel Lanzas –el padre- espetó a los agentes: “aquí sí hay dinero, pero ese no lo vais a encontrar“. Entonces, la Guardia Civil tuvo que preguntarle dónde estaba escondido el dinero, a lo que el padre respondió en tono burlón y con una amplia sonrisa que “se trataba de una broma”.
Por su parte, la madre de Lanzas decía que “su Juan le metía dinero en su cuenta todas las semanas, en cantidades de entre 20.000 y 25.000 euros a la semana“. Seguramente por eso llegó a afirmar que “su hijo tenía dinero para asar una vaca y que tenía una cámara llena de jamones de pata negra”, algo que también decía su hermana y su cuñado.